lunes, febrero 27, 2006
Reintegrandonos en la sociedad
Las vacaciones se fueron.
Se me vienen atropelladamente todas las frases cliché al respecto: "atrás quedaron esas tardes guata al sol", "vuelta a la rutina", "pucha que me costó levantarme", "se me hicieron tan cortas" entre otras.
Al final todos somos tan parecidos, que es entre emocionante (de sentirse en sintonía con los otros) y aburrido (siempre las mismas conversaciones, las mismas reacciones) Esto de volver a la pega y que la conversación siempre sea la misma "- Volviste!!!..., - si!!!, - y cómo lo pasaste? (sin escuchar respuesta, ya que es obvio que lo pasaste bien, sino eres un desadaptado y te jodiste los únicos 21 dias de los 365 que tenias para pasarlo bien)..., - bien, - que bueno, - pucha, que lata ahora volver a la pega,... - si, claro."
Pero asi no más es, las vacaciones son las vacaciones: donde se basan todas nuestras expectativas (a veces demasiado altas), de relajarnos, entretenernos y reirnos.
Y aqui estoy, medio desorientada, re-haciendome las preguntas de siempre: ser o no ser, trabajar o no trabajar. ¿esta es la única opción?/¿y si me lanzo con una empresa?.. no, peor!, no tendría vacaciones/¿y si me ahorro el sueldo de la nana y me quedo yo en la casa, bajo mis gastos y zaz?. Oh Marx!, quien inventó esta fórmula. Volvamos a las cavernas, no quiero especializacion ni diferenciación funcional: quiero cazar mi comida, hacerme mis cestas, contemplar la pradera. No, tampoco. Tiene que haber una alternativa.
Adios vacaciones, las extrañaré. Por ahora seguiré ahorrando 1,25 dias al mes, siendo feliz en el intento (no tengo de que quejarme, la verdad).
Saludos a todos, especialmente al papi: fuerza con la recuperación, todos te apoyamos.