miércoles, agosto 23, 2006
GUATEAR
Todos hemos "guateado" alguna vez, y le hemos achacado a otros el acto de "guatear". Yo guateo, tu guateas, él guatea, todos guateamos. Voy a intentar una definición. Todo pasa por las expectativas: yo tengo una expectativa sobre lo que el otro es capaz, y si no lo logra, me desilusiona. Pero guatear no es lo mismo que desilusionar o desencantar, es más como fracazar y frustrar. Cuando alguien me desilusiona me afecta en lo personal, pero cuando alguien guatea me da un poco lo mismo, no me toca, no tiene que ver conmigo. El guateó... y que se joda. Pero si es en primera persona: yo guateo, o nosotros guateamos es distinto, hay una cosa cariñosa: estamos guateando, es decir, podemos dar más pero no lo estamos haciendo, ¡vamos que se puede!, como dice el latero de Solabarrieta. En este minuto estoy guateando en la pega, dedicando estos minutos a filosofar sobre el lenguajear, y no hacer el presupuesto para el 2007, pero estoy "jugándomela" por tener estos minutos para mi, con la esperanza de encontarme con ustedes, de recibir uno de los profundos comentarios del Ale o del Andrew, alguna pachotada del Checho, la Mami, el Pablo o Jorge, algo cariñoso de la Becky o el Pon, algo loco del Cris, la presencia de algun otro.Yo guateé profundamente hace unas semanas, guateé y me encontraba llorando, sin fuerza y con la cara apretada. Ahora ya no lloro ni tengo la cara apretada... la fuerza vuelve de a poco, aunque tuve que sacar fuerza el sábado para subir una y otra vez para tirarnos en trineo con la chiqui y los Correa - Madariaga... y no guatear, estuvo bien.